El Bautismo por los Muertos
Como miembros de la Iglesia de Jesucristo SUD, creemos que Dios y Jesucristo aman a todas las personas del mundo y desean la salvación para todos, sin embargo muchos han muerto sin tener la oportunidad de escuchar o recibir el Evangelio de Jesucristo y llevar a cabo las ordenanzas salvadoras como el bautismo.
Los Mormones creemos que Jesucristo por su gran amor hacia todos nosotros ha buscado la forma de ayudar a los que han fallecido sin recibir las ordenanzas salvadoras.
Todas las personas cuando mueren van al Mundo de los Espíritus. Los espíritus de estas personas permanecen en el mundo de los Espíritus, donde se les predica el Evangelio de Jesucristo como dice en 1 Pedro 3:18-21: “Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu; en el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados, los que en otro tiempo desobedecieron, cuando esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras se preparaba el arca, en la cual pocas personas, es decir, ocho, fueron salvadas por agua”.
Los miembros de la Iglesia tenemos la oportunidad de ayudarles a recibir las ordenanzas como el bautismo. En el Templo nos bautizamos a favor de ellos y ellos tienen la libertad de aceptar o no estas ordenanzas.
Por esta razón los miembros de la Iglesia Mormona investigan los nombres de sus antepasados y toda información necesaria para llenar cuadros genealógicos y así ayudar a sus familiares ya fallecidos a recibir las ordenanzas salvadoras; a eso se le llama historia familiar u obra genealógica.
Estos bautismos por los muertos los pueden realizar todos los miembros dignos mayores de 12 años, incluso los miembros nuevos de la Iglesia Mormona.




