Los Poderes de la Procreación
En la actualidad Satanás se ha valido de este poder sagrado para tentar al hombre, denigrándolo como una simple necesidad humana, poniendo a los seres humanos como víctimas de las necesidades y las sensaciones sexuales.
Los líderes de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (Iglesia Mormona o SUD) han dicho que se ha “proporcionado a nuestro cuerpo… un poder de creación, una luz, por decirlo así, que tiene la potestad de encender otras luces”. Por tanto, este poder de procreación es sagrado, y debemos tratarlo como tal. Somos agentes morales ante estas “necesidades” las cuales, la Iglesia Mormona nos enseña que no son diferentes de cualquier otra decisión con la que nos enfrentamos a diario en esta tierra.
En 2 Nefi 2:26-27 dice: “Y el Mesías vendrá en la plenitud de los tiempos, a fin de redimir a los hijos de los hombres de la caída.
Y porque son redimidos de la caída, han llegado a quedar libres para siempre, discerniendo el bien del mal, para actuar por sí mismos, no para que se actúe sobre ellos, a menos que sea por el castigo de la ley en el grande y último día, según los mandamientos que Dios ha dado.

Así pues, los hombres son libres según la carne; y les son dadas todas las cosas que para ellos son propias. Y son libres para escoger la libertad y la vida eterna, por medio del gran Mediador de todos los hombres, o escoger la cautividad y la muerte, según la cautividad y el poder del diablo; pues él busca que todos los hombres sean miserables como él”.
Según las Escrituras, somos libres de escoger, podemos optar por la obediencia y la vida espiritual, o elegir la cautividad y la muerte espiritual.
Para entender la necesidad de ser obedientes a la ley de castidad y mostrar un profundo respeto a los poderes de la creación, debemos estar conscientes de la importancia de nuestros cuerpos, como templos sagrados de Dios, al comprender esta doctrina con respecto a nuestro propio cuerpo, sabremos que es igual para todas las personas. Tendremos respeto hacia nuestro cuerpo así como al de los demás, ya que nuestros cuerpos no nos pertenecen. En 1 Corintios 6:19-20 dice: “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios”.
También la intimidad entre un hombre y una mujer debe empezar dentro del convenio del matrimonio, ya que éste es el símbolo de una unión total, refiriéndose a sus corazones, esperanzas, vidas, amor, familia, futuro, es decir, su todo.
La intimidad sexual no solamente es la unión simbólica entre un hombre y una mujer, es un increíble don forjador del futuro, dicho don viene de Dios. Los profetas inspirados de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (Iglesia Mormona o SUD) han dicho que “es la forma por la cual se crea la vida mortal y ha sido establecida por decreto divino”.





Muy buenefinición, un concepto muy claro.
Muchas gracias